Esta vez me levanto a las 8 porque me tocará ir andando (esos 25 minutos de camino son un paseillo matutino perfecto para bajar ese pedazo de desayuno que tendré todos los días) Por la tarde repetiré la misma operación de vuelta. Llego a clase y me falta un alumno. Llega justo a la hora de empezar las clases. Vive justo al lado de la escuela, pero se lo toma con calma el chaval. Una vez que sé que están todos me voy a la sala de profesores y me conecto. Me pide contraseña y nadie se la sabe, así que uso uno de los ordenadores prehistóricos que tienen. Para revisar mi email o meterme al messenger bien, pero si trato de meterme en tuenti o facebook se jodió la cosa porque tienen un sistema de internet que me impide la entrada. Me mosqueo.
Entonces viene Jose Ignacio ¿Y ese quién es? Pues resulta que, además de mi grupo, hay otro grupo de españoles que son 14 adolescentes que vienen de un colegio de Madrid y Jose Ignacio es su profesor de inglés. Tendrá unos treinta y tantos. Parece majete y él sí se sabe la contraseña, así que me conecto desde mi portátil y me hace una ilusión de la hostia poder ver la página inicial de google, después de que el día anterior sólo veía la página de "no está conectado a internet". Poco me dura la alegría porque tampoco me puedo meter a tuenti, ni facebook, ya que la red que usa sigue siendo la misma.
Consigo abrir una cuenta de blog para poder escribir este diario y subirlo a internet. Eso sí me deja, pero sin fotos. ¡Vaya mierda! Me quedo en el skype y mantengo algunas conversaciones cada cual más curiosa, pues con Sonia hablo con normalidad, pero con Pablo yo hablo y él escribe porque algo pasa con su micro y no le oigo. Queda muy curiosa la
conversación; además le enseño con la cámara un poco el entorno donde estoy. Después hablo con un amigo español que vive en Londres y me empieza a hablar en inglés (acento británico total) y yo le sigo el rollo, así que apenas cruzamos un par de palabras en castellano. El tiempo vuela y llega la comida. Sí, el mini sandwich con fruta y chocolatina que voy a poner en mi armario junto a la del día anterior. A ver cuántas reúno.
Hace un tiempo increíblemente bueno, al igual que el día anterior. Juraría que me estoy poniendo aquí más moreno que en Santander. No me lo creo.
Después de comer fuimos a jugar a fútbol y yo, para dar ejemplo, en seguida me cansé y pasé de seguir jugando así que me puse a hablar con uno de mis estudiantes que habla 4 idiomas y ha viajado mucho para que me contara un poco de los sitios donde ha estado.
En este punto ya me he ganado la confianza de los 5 estudiantes con los que estoy porque me han visto gracioso y les he ayudado a cada uno en alguna cosilla que no sabían sobre el viaje. Hacemos las actividades con los otros 14 de Madrid a quienes ya he echado la bronca por dejar su mierda tirada por el suelo y el césped. Y es que resulta que, jugando a fútbol, uno de ellos se ha hecho un esguince, así que ha tenido que ir al hospital y Jose Ignacio con él; así que me he quedado un poco con todos ellos junto a los monitores de tiempo libre que son la chica tan maja que vino ayer a buscarme y otro chico también muy majo a quien no entendía casi una mierda porque tenía un acento de Dublín un tanto cerrado. La chica tiene un nombre irlandés que no soy capaz de pronunciar y, aunque nosotros sólo somos 5, estuvo casi todo el tiempo con nosotros charlando después de la actividad porque le hemos caído bien. Este sábado es su cumpleaños. A ver si hace una fiesta y me invita, que tengo ganas de salir un poco de marcha.
Después de salir del colegio me he dado una vuelta para ver una cafetería con wifi que me ha recomendado esta chica, pero estaba cerrada y es que aquí a las 5 cierran casi todo. Esta gente a las 7 de la tarde ya se va a dormir ¡Qué triste! Yo con lo noctámbulo que soy me voy a tener que acostumbrar a dormir a la hora a la que me preparo para salir. Cuando vuelva a España a ver quién me saca por la noche, que tendré un sueño de la hostia. Así que mañana será otro día e intentaré ir allí mientras los chicos están en clase para poder subir las fotos que estoy haciendo y actualizarme un poco.
He cenado a las 6 y después a caminar una horita para hacer ejercicio y bajar la cena. Aquí no podré apuntarme a la piscina porque sólo hay una en un hotel de lujo y me parece que me van a cobrar hasta por preguntar cuánto cuesta comprar un pase mensual; pero de todas maneras iré mañana a informarme, a ver si hay suerte.
He dicho que tengo 10 estudiantes a mi cargo, pero que sólo veo a 5 ¿Dónde están los otros 5? Pues tienen clases tutoriales en un pueblo a 15 kms. de aquí. Esto viene a ser que van los 5 a la casa del profesor de inglés y se pasan allí casi todo el día. Por lo tanto, aprovechando que los viernes hacen una visita a algun lugar de Irlanda, iré con ellos y así estaré al día de su situación, cómo se lo están pasando, si tienen algún problema,... y todo lo que conlleva mi responsabilidad. Además uno de ellos es de Santander, de mi academia, y quiero que hable bien de mí y no que diga que sólo me ha visto el primer día y el último porque no es plan. Con los 5 de aquí haré ese tipo de visitas los sábados. Los domingos probablemente quede con una amiga que vive cerca de Dublín y me vaya allí uno y ella venga aquí otro. Me queda otro domingo más, pero si un sábado salgo de fiesta, ese será el domingo de relajarse y no moverse de Gorey, el pueblo donde estoy. Por cierto, la pronunciación de su nombre viene a ser la misma que la palabra "gory" que significa sangriento, horrible. Esto unido a que hay unos cuervos enormes en este pueblo lo hacen perfecto para un libro de Stephen King. Se lo he contado a la chica cuyo nombre no sé pronunciar y se ha descojonado. Ahora me voy a ver la peli que me recomendó Pablo y mañana más.
1 comentario:
ya tengo ganas de ver las fotos
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